Esteban Menéndez Menéndez fue un sacerdote nacido el 22 de abril de 1927 en Quintana, en el concejo de Belmonte de Miranda, que dedicó casi medio siglo a su labor como párroco de Santa Bárbara, en San Martín del Rey Aurelio.
Infancia y formación en el seminario
Esteban nació en Quintana, Belmonte de Miranda, en Viernes Santo. Sus primeros años estuvieron marcados por la disciplina y el ambiente educativo monástico del seminario, habitual en la época.
Fue un joven piadoso y trabajador, conocido por su profunda timidez y su amistad firme.
Tenía una voz de tenor y cantaba muy bien; era tan humilde que incluso el director musical Alfredo de la Roza tuvo que insistir para que interpretara las partes solistas, pues Esteban creía que otros encajaban mejor en ese papel.
Ordenación y primeras parroquias
Fue ordenado sacerdote el 30 de mayo, un año que marcaba el centenario y jubileo de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción.
Tras su ordenación comenzó su camino pastoral en parroquias como San Juan de Mieres y Campo de Caso.
Un reparto de sacerdotes a distintas parroquias, a menudo lejos de sus destinos anteriores, supuso un giro en su carrera pastoral.
En ese reparto, Esteban fue asignado a Santa Bárbara, en San Martín del Rey Aurelio, donde pasaría la mayor parte de su carrera.
Párroco de una comunidad minera
Santa Bárbara era una parroquia especial, conocida por su comunidad minera. La imagen de Santa Bárbara, patrona de los mineros, presidía la entrada de las minas de Fondón, Santiago, Figaredo y otras.
Esteban se hizo cargo del cuidado pastoral de esta comunidad el 13 de julio. La gente de Santa Bárbara era conocida por su sencillez, generosidad, religiosidad y fuerte sentido de la solidaridad.
Pronto se ganó el corazón de los feligreses con su bondad y su entrega, y fomentó su participación activa en las iniciativas parroquiales.
Bajo su guía, la parroquia se convirtió en una familia unida, que impulsó la colaboración y la integración entre los fieles.
Esteban también se comprometió profundamente con el cuidado de las vocaciones sacerdotales, y desempeñó un papel decisivo en la orientación y el ánimo de los jóvenes en su camino hacia el sacerdocio.
Capellán de la residencia Virgen del Carbayo
A lo largo de su vida nunca dejó de buscar conocimiento y crecimiento personal.
Asistía con regularidad a cursos de formación permanente del clero y participaba con interés en las excursiones organizadas por las parroquias de San Juan de Oviedo, donde cultivó su amistad con Fernando, su compañero de clase.
En sus últimos años, a medida que disminuía la población de las comunidades mineras de las Cuencas por las dificultades económicas, las transformaciones laborales y la baja natalidad, siguió su misión pastoral con entrega.
Se convirtió en capellán de la residencia Virgen del Carbayo, atendida por las Hermanas de los Pobres en Ciaño, donde sirvió hasta su retirada.
Nace en Quintana, Belmonte de Miranda, el 22 de abril.
Es ordenado sacerdote el 30 de mayo.
Es destinado a la parroquia de Santa Bárbara, en San Martín del Rey Aurelio, el 13 de julio.
Asume la capellanía de la residencia Virgen del Carbayo, en Ciaño.
Fallece el 26 de abril, a los 84 años.
La Comarca del Camín Real de la Mesa, cruce de caminos
La comarca toma su nombre del Camín Real de la Mesa, una vía construida por los romanos sobre una senda antigua que comunicaba la tierra cantábrica con la meseta.
Durante toda la Edad Media fue la comunicación principal para personas, ganado y mercancías con tierras de León y Castilla.
Belmonte de Miranda forma parte de los diez municipios que se vertebran en torno a este itinerario, junto a Candamo, Grado, Las Regueras, Proaza, Quirós, Santo Adriano, Somiedo, Teverga y Yernes y Tameza.
Concejos de la Comarca del Camín Real de la Mesa
Casi medio siglo de labor pastoral entre los mineros de Santa Bárbara.
